Reencuentro con la planta diez, y con la planta cuarta.
Porque, aunque le han curado las heridas, le han pegado mal los huesos, de manera que todo sigue sin funcionar.
Hay cosas que pueden gritarse hasta que duela el pecho, los pulmones arañen, se encoja la razón. Puedo mirar con ojos de princesa, ejercer de heroína, rescatar argumentos. El caso es que hay heridas que nunca cierran. Y están siempre en el mismo sitio.
M nunca dudo que me queria a pesar de todo...
ResponderEliminarLas heridas se acaban cerrando, otra cosa es que nos duela al cicatrizar ( o que se cierren, pq lo que nos gustaria es que siguiesen abiertas)
Si necesitas un oido al que gritar hasta que duela el pecho ya sabes donde estoy, Villa Tortilla