Deneí dice que soy hiperactiva y que tengo poca fuerza de voluntad. A veces me llama
cochina pesada, y es de las cosas más bonitas que me han llamado nunca. Me ha enseñado que nunca se sabe, que quizás y que a lo mejor. Y, aunque se me enfría el café mientras espero que vuelva a Madrid, me enseña cosas casi cada día. La muñeca china madura, coherente, adicta al café de Starbucks, cumple años hoy. Como no quiero que esto parezca un fotolog, no voy a alargarme más. Aunque lo cierto es que
cccocodrilo nunca existiría de no ser por ella (y por mi naturaleza cansina).