Desagradecidos, ¿dónde quedó aquello de compensar las atenciones que se os dedican? Cuánta disconformidad por un amor que se acabó, por una máquina de comida que se tragó el dinero y no escupió el sandwich, por el vecino ruidoso y las manchas que no salen de la cocina de gas.
¿Sabes cuánta gente dormirá hoy sin sábanas?
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