10 nov 2010

Salvar las distancias.

El preciso, que no precioso, instante en que te das cuenta (después de casi cien días) de que la distancia es insalvable, y que ni con todas las cartas de Mickey del mundo y del inframundo podrías librar el olvido.


Otoño en Munchën
(que es una bonita forma de rehuir la evidencia).

3 comentarios:

  1. Rehuir la evidencia, es necesario cuando la realidad lo requiere.

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  2. Haré ojos ciegos a esas palabras. Y seguiré rehuyendo la evidencia.

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  3. Gracias por la buena música
    (y por la buena compañía)

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