Soy una canalla.
De los pies a la cabeza.
Pero empiezo a tener las cosas (un poco) claras.
Ya sé lo que quiero.
Ya sé.
Ya sé.
Ya sé.
Lo que quiero.
Los primeros días me fui diseminando. De repente estaba huyendo, buscando cosas como una loca, buscando detrás de los portales, en los pasillos estrechos, en el fondo de las miradas.
Sin embargo, los últimos meses (y un día) he sido la narradora de mi propia vida. Y cuánto he crecido. Al principio hubo daño, y palos y golpes, y abrazos y conversaciones que lo cambiaron todo.
Y ahora, se me escapa entre los dientes un 'feliz...'. Porque me he aficionado a colgarme de hilos infinitos. Y a coleccionar saltos. Y a tenerlo todo a manos llenas.
Sin embargo, los últimos meses (y un día) he sido la narradora de mi propia vida. Y cuánto he crecido. Al principio hubo daño, y palos y golpes, y abrazos y conversaciones que lo cambiaron todo.
Y ahora, se me escapa entre los dientes un 'feliz...'. Porque me he aficionado a colgarme de hilos infinitos. Y a coleccionar saltos. Y a tenerlo todo a manos llenas.
Aunque a veces eso signifique querer a quien no me quiere. Y que a veces quien me quiere, se cansa.
Feliz por siempre...aprendamos a vivir restando idioteces y sumando lo verdaderamente importante.
ResponderEliminar