A mí también me haría feliz encontrarle.
Cuanta más gente encuentro, más feliz soy.
Cuanta más gente encuentro, más feliz soy.
Con la criatura más insignificante, uno aprende, se enriquece, saborea mejor su felicidad.
Ustedes mismos (los mira con atención uno tras otro para que los dos se sientan observados), ustedes mismos, quién sabe, quizá me hayan aportado algo.
Hoy,
me he despedido de mi nuevo trabajo, y me siento mejor (y más ligera, y más libre, aunque más desamparada) sin esa mochila llena de historias que a nadie le importaban. Lo sé bien ahora, porque hubiera apostado que podía volar después de haber dejado las llaves en la mesa. Alcanzar la puerta de emergencia usando mis nuevas alas, ese es el premio de decir chau.
me he despedido de mi nuevo trabajo, y me siento mejor (y más ligera, y más libre, aunque más desamparada) sin esa mochila llena de historias que a nadie le importaban. Lo sé bien ahora, porque hubiera apostado que podía volar después de haber dejado las llaves en la mesa. Alcanzar la puerta de emergencia usando mis nuevas alas, ese es el premio de decir chau.
¿Qué puedo hacer, me digo, para que el tiempo se les haga más corto?
Les he dado huesos, les he hablado de una serie de cosas, les he explicado el crepúsculo, eso es evidente. Dejémoslo. Pero, ¿es suficiente? Es lo que me tortura, ¿es suficiente?
***
- Me pregunto si no hubiese sido mejor que cada cual hubiera emprendido, solo, su camino. (Pausa). No estábamos hechos para vivir juntos.
- Vete a saber.
- Nunca se sabe.
- Todavía podemos separarnos si crees que es lo mejor.
- Ahora ya no vale la pena.
(No se mueven)
Esperando a Godot
(Samuel Beckett)
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