Porque la persona (a veces débil) que soy ahora ha echado de menos durante cinco minutos a la que era cuando tenía 19 años he vuelto a releer algunas cartas.
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Concluyo, ahora, que para ser feliz no necesito tener una vida distinta a la que tengo,
sino sumirme en la que sí tengo.
No protegerme del dolor o la desgracia,
sino integrarlos en las tramas de esta existencia.
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También concluyo que las personas a las que he querido han dejado de existir como las conocía en el momento en que he dejado de estar con ellas (o han dejado de estar conmigo).
Hay que dejar de ensuciar, profanar e infectar cualquier cosa que se haya querido antes.
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Por otro lado, me muevo a disfrutar de este momento (aquí y ahora) porque tengo salud, tengo trabajo y tengo gente a la que importo. Habrá un momento en que algunas de esas cosas fallen, así que supongo que estoy en uno de los mejores momentos de la vida.
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No soy nada.
Nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo
(Pessoa)
Pues enhorabuena pero antes escribias bastante mas y mejor
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