17 ago 2010

Pueblo, quietud.

He vuelto a la casa de los veranos. Allí ya no me reconocen; solo recuerdan a la niña que fui. No seré para siempre esta niña enrojecida y tóxica. El camino de mi abdomen ya no es como era.







Les envidio, porque ahí todavía refresca por las noches.
No lloran, nada ocurre. Sus calles son frías como mi alma.

1 comentario:

  1. Asi que, haciendo prácticas con el camarote? :)
    Me gusta mucho la luz. Los colores que salen.

    B.

    ResponderEliminar