He vuelto a la casa de los veranos. Allí ya no me reconocen; solo recuerdan a la niña que fui. No seré para siempre esta niña enrojecida y tóxica. El camino de mi abdomen ya no es como era.
Les envidio, porque ahí todavía refresca por las noches.
No lloran, nada ocurre. Sus calles son frías como mi alma.
Asi que, haciendo prácticas con el camarote? :)
ResponderEliminarMe gusta mucho la luz. Los colores que salen.
B.