20 sept 2010

Francia.

Esto es Francia. Esto es vida.








Puedo deslizarme por las calles de Francia sin mover los pies. En sus aceras no hay historias de amor no correspondido, ni reproches, ni huesos frágiles. Me tropiezo con caballetes en cada esquina, y los pintores sorben sus cafés, me sonríen y se encogen de hombros. En Francia no hay teoría de la vida, porque Francia es -en sí misma- la práctica de la aventura.

Pero de repente, ¡sorpresa!, alguien llora en las escaleras de la catedral de Notre Dame de Estrasburgo. Me acerco despacio y observo que mantiene un libro sobre las rodillas y absorbe sus lágrimas sin hacer mucho ruido. Mira al frente, asustado, se balancea rítmicamente.
- ¿Es un libro triste?
Él asintió despacio.


4 comentarios:

  1. Deja de quejarte,toma el primer avión y cometele a besos.

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  2. Estoy de acuerdo, Francia es vida. Sin embargo, todavía no he visto a ningún solitario llorar por las calles, afortunadamente.
    Aún así, y con lo que he visto, todo es más bonito a las orillas del Garona.

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  3. En España hay un problema de base: para poder llorar por un libro tendríamos que leerlo.

    Y así nos va.

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  4. me encantan las fotos....



    B.

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