9 ene 2011

Carnaval en enero.

(...)
Y entonces, abro el baúl de los recuerdos y me disfrazo: una nariz redonda, un poco de colorete, un sombrero atractivo, unos zapatos graciosos y, sobre todo, traje y corbata.
Entonces te engaño, te estafo, te miento...

Tú aceptas mi disfraz, quieres mi disfraz, admiras mi disfraz... Y si lo hago bien quizás ni siquiera te des cuenta y creas que te estás relacionando conmigo.

Un día yo me doy cuenta y empiezo a echarte de menos.
Quiero que contactes conmigo... Conmigo de verdad.

Y me quito la nariz, el colorete, el sombrero, los zapatos, el traje y la corbata. Y lo guardo todo en el baúl de los recerdos y guardo el baúl bien lejos, para que no estorbe el paso.

Ahora sí.
Ahora soy yo.
Ven conmigo.
Mírame.
Tócame.
Huéleme.
Escúchame.
Soy yo.
Es cierto. Ahora muchas más personas me rechazan.
Es cierto que muchas personas menos me quieren.
Pero, y aquí sí sirve el pero
cuando te encuentro a ti,
a ti
que me aceptas tal y como soy...
¡Qué placer!
¿Te imaginas?
¡Qué placer!
¡No te disfraces para mí!

Jorge Bucay
(Cartas para Claudia)

1 comentario:

  1. Ya era hora de que volvieras, ves cómo no es tan difícil?
    Por cierto, un libro precioso.

    ResponderEliminar