18 oct 2012

Así se siente uno cuando empieza de nuevo. Y esto es: caliente.

Tomé la determinación de no aferrarme a nada, no esperar nada, vivir en adelante como un animal, un depredador, un pirata, un saqueador. Aun cuando se declarara la guerra y me tocase ir, agarraría la bayoneta y la hundiría, la hundiría hasta el puño.
Y si la orden del día era violar, violaría con furia.

Si vivir es lo primordial, entonces viviré, aun cuando deba volverme caníbal. Hasta ahora he procurado salvar mi preciosa piel, he procurado preservar los pocos pedazos de carne que me cubren los huesos.

Eso se acabó.

He llegado al límite de la resistencia.

Estoy de espaldas contra la pared; no puedo retroceder más.

Por lo que se refiere a la historia, estoy muerto.

Si hay algo más allá, tendré que reaccionar.

Si soy una hiena, soy una hiena flaca y hambrienta: salgo de caza para engordar.


Trópico de Cáncer
(H. Miller)

No hay comentarios:

Publicar un comentario