15 ene 2014

Sobrecarga por omisión: Callarse como cabrones.

Los silencios interpuestos se interpretan como otra forma de microviolencia.
Esto es: el derecho que creemos tener de no dar explicaciones, aplicando el "no-diálogo".

O cómo la imposición del silencio puede dañarnos.
Porque negarse a escuchar o a hablar cuando el otro necesita comunicar emociones o sentimientos es una forma encubierta de mandarlo todo a la basura.


1 comentario:

  1. Tal vez lo que deberías plantearte es que tú misma hayas impuesto ese silencio. Que la microviolencia no es tan micro esperando en un portal o cuando siempre hay un "no" en la boca, una excusa que repartir, o algo más importante que ponerte delante de ese otro y comunicarle las emociones o los sentiminetos.

    Quizá podrías ver que tú impones tus normas,tus silencios solo hablas de lo que parece cómodo o simplemente lo haces cuando a ti te apetece, cuando es otra persona la que tiene cosas que decirte, incluso a gritos.

    Puede,y solo puede, que un espejo sea un buen aliado, que debieras pensar que tal vez mientras tu vida sigue,otros también lo hacen,ahí,sí,donde dices, en la basura.

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