Las noticias pasan, y el sueldo de diciembre no llega. Los
enfoques cambian. Los periodistas repreguntan. Otros mueren por informar. Algunos no encuentran un sitio donde hacerlo. Los
cámaras te dan toques en el brazo para que agaches la cabeza, que se está
colando en el plano. Los jefes de edición te llaman a las once de la noche. Las
guías de las noticias se cambian por error. Las firmas desaparecen. Los cuchillos
vuelan cuando las cuestiones no convienen. La gente se gasta dinero en un máster.
Las convocatorias no llegan a tiempo. Las notas de prensa se olvidan. El papel
se atasca en la impresora. Los periodistas se sienten presidentes del Gobierno
cuando no entienden su letra, y relaciones públicas mientras esperan a que empiece el show. Algunas ruedas de prensa se hacen de pie. Los
horarios no existen. El cansancio a veces. La inspiración ya. La recompensa siempre.
Celebrarlo hoy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario