Me duelen partes del cuerpo, de la mente, del alma y de los huesos, y no me curan los abrazos que me doy a mí misma como si fuese otra persona. Nunca hay jarabe cuando toso y toso y tampoco hay nadie que me calme. ¿Dónde dejé las tiritas la última vez que me raspé las rodillas de tanto caerme? No hay nada aquí y yo con dolores y llantos y ganas de cama y sopita de mamá. Pero no hay nada, así que me quedo con hambre y la cara llena de lágrimas. Y mi penita. Y mi pupita.
Tengo 3 entradas de un lugar que curan la tristeza que provoca tanta injusticia y tanto derecho.
ResponderEliminarTambién he aprendido a cocinar patatas crujientes.
Pero prefiero lo primero (no me fío de la sartén)
:)
Busca y mira a tu alrededor, seguro
ResponderEliminarque te sorprende