22 feb 2011

California.

La ciudad de los ideales desertados.

Allí ya no se cree en los habitantes (ni siquiera en los refugiados), ni en las publicaciones, ni en las canciones de amor, ni en los horarios de los trenes.
Allí se cree en proyectos, en las perspectivas, en los lunares y en la luz.

Lago y leyes.

2 comentarios:

  1. Desde la lejanía, incluso en la ciudad en la que sus habitantes han dejado de disfrutar del gusto de ciertas cosas, se debe intentar recuperar el gusto de entrar a este sitio.

    ResponderEliminar
  2. Es tan feliz, que no se inspira... que permanezca la felicidad por siempre, pero que escriba cuentos chinos, japoneses o latinos.

    ResponderEliminar